Consorcio Oaxaca, a través de Ana María Hernandez Cardenas, directora de dicha organización en aquel entonces y fundadora de Casa La Serena, propone al Grupo Impulsor de la IM-Defensoras abrigar esta propuesta para el beneficio de las defensoras de la región, luego de analizar los resultados del diagnóstico de autocuidado realizado.
Con la intención de probar la metodología diseñada durante los primeros años, desde Consorcio Oaxaca realizamos un par de estancias piloto que nos permitieron afinar nuestra propuesta, darnos cuenta de qué hacía falta; experimentar qué carga de trabajo implican estos procesos para los equipos que atienden; repensar las necesidades personales, técnicas, terapéuticas y de acompañamiento, además de las del espacio para atender y acompañar a las defensoras durante esos días. Fue también el inicio de la conformación de un equipo especial dedicado a la atención de las defensoras. En ese momento también empezamos a hablar de la necesidad de contar con una red de terapeutas que incluyera una diversidad de propuestas: acompañamiento psicológico, terapias de cuidado, espacios de intercambio entre defensoras sobre sus procesos, etc. Para la realización de estas propuestas piloto rentábamos dos espacios y ahí nos dimos cuenta de la importancia de tener uno exclusivo para el acompañamiento a defensoras.